Recorrer el anillo sur de Islandia en invierno es como adentrarse en un mundo de hielo, fuego y magia. Cada parada es una experiencia sensorial que mezcla naturaleza salvaje, historia y adrenalina.

🗺️ Ruta mágica por el sur

Desde Reikiavik, tomamos la Ring Road hacia el sur, con paradas inolvidables:

  • Seljalandsfoss y Skógafoss: cascadas que rugen entre el hielo, con arcoíris que desafían el frío.
  • Glaciar Sólheimajökull: caminamos sobre hielo milenario, entre grietas azules y formaciones surrealistas.
  • Jökulsárlón: laguna glaciar donde flotan icebergs como esculturas.
  • Reynisfjara: playa de arena negra con columnas de basalto y olas salvajes.

🌌 Auroras boreales: el espectáculo celeste

Cada noche salíamos a cazar auroras boreales, y cuando el cielo se abría, las luces danzaban sobre los glaciares como si el universo celebrara nuestra visita.

🧜‍♂️ Buceo en Silfra: entre dos continentes

Una experiencia única: bucear en la fisura de Silfra, donde las placas tectónicas de América y Eurasia se separan. El agua cristalina (¡y helada!) ofrece visibilidad de hasta 100 metros

Islandia en invierno no se visita, se vive. Te enfrentas al frío, sí, pero también te encuentras con una belleza que te calienta el alma. Y cuando te vas, sabes que has dejado una parte de ti entre sus glaciares, sus luces y sus leyendas.

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