Si hay una ciudad que sabe cómo envolverte en un cuento de invierno, esa es Copenhague. En una visita corta pero intensa, mi pareja y yo descubrimos que el frío danés se combate con luces cálidas, mercadillos encantadores y paseos que parecen sacados de una postal.
🛍️ Mercadillos navideños: dulces, luces y abrazos
Desde el momento en que llegamos, nos dejamos llevar por el espíritu navideño. El mercado de Navidad de Tivoli Gardens fue nuestro primer destino: luces centelleantes, puestos de gløgg (vino caliente con especias) y decoraciones que hacían imposible no sonreír. También visitamos el mercado de Nyhavn, con sus casitas de colores reflejadas en el canal y el aroma irresistible de almendras tostadas.
🧭 Hotspots que no puedes perderte
Aunque el tiempo era limitado, nos aseguramos de visitar los clásicos:
- Nyhavn: el paseo más fotogénico de la ciudad, ideal para tomarse un café frente al canal.
- La Sirenita: pequeña pero icónica, nos recordó que los cuentos de hadas nacen aquí.
- Palacio de Amalienborg: donde la realeza danesa vive y la historia se respira.
- Strøget: una de las calles peatonales más largas de Europa, perfecta para compras y observar la vida local.
- Rundetårn: subimos su rampa en espiral para disfrutar de una vista panorámica de tejados nevados.
💑 Momentos para dos
Más allá de los lugares, lo que hizo especial este viaje fueron los pequeños momentos: compartir un chocolate caliente bajo las luces del mercado, pasear de la mano por calles adoquinadas, y descubrir que Copenhague tiene el don de hacerte sentir en casa, incluso a miles de kilómetros.
Una escapada corta, sí, pero llena de magia. Copenhague en Navidad es el escenario perfecto para enamorarse otra vez, de la ciudad y de quien te acompaña.