Lisboa es una invitación a perderse entre colinas, tranvías y miradores. Nuestra visita coincidió con las emblemáticas Fiestas de Alfama, descubriendo una ciudad vibrante, tradicional y deliciosa en cada detalle.
✨ Lisboa: Recuerdos entre miradores, fados y sabor a ginginha
🗺️ Ruta por los rincones más emblemáticos
- Torre de Belém Sentada junto al Tajo, esta joya manuelina parece sacada de un cuento. Subí al mirador y me dejé hipnotizar por el horizonte atlántico.
- Monasterio de los Jerónimos Majestuoso y sereno. La arquitectura te obliga a frenar, mirar y respirar.
- Elevador de Santa Justa Una mezcla entre funcionalidad y elegancia neogótica. Las vistas del centro histórico desde arriba son de postal.
- Mirador da Senhora do Monte ¿El mejor atardecer? Aquí. Con Lisboa desplegándose bajo una bruma dorada.
- Barrio de Alfama Intrincado, íntimo, auténtico. Cada fachada descascarada cuenta una historia, y cada curva del callejón te sorprende.